viernes, 15 de septiembre de 2017

Nicolae Grigorescu - el color del alma rumano

 https://issuu.com/jpellicer/docs/edicion60

"De la vida de Grigorescu cuentan sus obras. Una vida sencilla, callada, poderosa, dedicada toda a su arte. Además de arte nada existe por él. Allí puso su profundo amor de la naturaleza, de sus joyas y sus misterios, maravillosas en cualquier lugar, pero en particular en su país y en el seno de su gente, allí el amor de bien, de verdad y de hermosura". ( Alexandru Vlăhuţă, escritor rumano ).

Fuente foto: Internet

El gran pintor es considerado el fundador de la pintura rumana moderna. Fue un símbolo para la nueva generación de aquella época que intentaban a sacar a la luz la verdadera cultura rumana.

Nicolae Grigorescu nace el 15 de mayo 1838 en un pueblo, Pitaru, región Dâmbovița en Rumanía, siendo el sexto niño de la familia de Ion y Maria Grigorescu.
En 1843 su padre muere y su familia decide mudarse a Bucarest.  Después de un breve periodo de aprendizaje en el taller del pintor checo Anton Chladek, realiza pinturas en las iglesias de Băicoi y en el monasterio de Căldăruşani.

Pescăriță la Grandville - ( Fuente foto: Internet )

En 1856 realiza la obra Mihai scăpând stindardul que representa al príncipe Barbu Știrbei, que fue brevemente primer ministro del Reino de Rumanía en 1927.
Para el tímido y delicado Nicu, - como firmaba sus cuadros -, su fortuna ha sido justo ese cuadro, Mihai scăpând stindardul, que estaba expuesto en una vitrina en Bucarest. El principe le ha pagado a Grigorescu cien monedas de oro por el retrato.
Pero el paso para el trabajo del joven tan modesto y talentoso ha sido inmenso. Se le piden trabajos para iglesias y todos los maestres quieren que Nicu haga las caras de los santos, que "las hace como Dios manda". Todos los abades aman al maravilloso pintor y llega Agapia, en Moldavia.

Țărancă voioasă - ( Fuente foto: Internet )

"Todas las noches soñaba ángeles y escenas religiosas. Había días cuando todo lo que hacía me parecía triste, sin vida, sin armonía; y era entonces cuando quería dejarlo todo e irme lejos. Entraba un rayo de sol y de repente se iluminaba tanto la iglesia como mi alma. En ese entonces no teníamos ningún tipo de orientación en el arte. Había un libro antiguo, con versos cirílicos, que nos daba recetas del Monte Athos para la preparación de los colores y unas aclaraciones sobre la edad, vestimenta, vida y atributos de cada santo."
Pero la fama iba por delante suya. Por tres años, Grigorescu se olvidó de la idea de ir a Paris (donde lo habían rechazado debido a su falta de estudios) y trabajó frenéticamente en la iglesia Sfinții Voievozi.
Hacia 1861, a finales del espléndido "capítulo" Agapia, se le acaba llamando "santo" Nicu, no "maestro Nicu".

 Car cu boi - ( Fuente foto: Internet )

Está remarcado por Mihail Kogălniceanu y recibe una beca en París.
En el otoño de 1861 se va a París donde entra a L'ecole de belle arte y asiste a clases en el taller del pintor Sebastien Cornu, siendo compañero de Renoir.
A poco tiempo asiste a clases a Barbizon y vive allí. Hasta en 1877 cuando va como pintor de guerra participa a varios exposiciones en París, Roma, Napoli, Pompei, Grecia, Viena.
Entre 1879 y 1890 trabaja en sus talleres de Bretagne la Vitré y luego de París.

"La naturaleza es hermosa en todos lados, pero mi país es solo uno", ha dicho Nicolae Grigorescu, hijo de un simple pueblerino y vuelve a casa.
Desde 1890 se va a vivir a Câmpina en el distrito de Prahova donde realiza muchas obras inspiradas de la vida rural, cuadros con campesinas, bueyes, caminos llenos de polvo.
En 1899 está nombrado miembro honorario de la Academia rumana.

"Es el sentimiento el que colorea, no el pincel. Puedes colorear con un trocito de carbón, y todos los tubos del mundo no son capaces de darte el azul de una flor de linaza si no lo tienes en tu alma."

Autoportret, Nicolae Grigorescu - ( Fuente foto: Internet )

Hace también pinturas de guerra, yendo al campo de batalla de Grivița y Rahova para dibujar y hacer bocetos, que más tarde se convertirían en la base de unas composiciones. "Atacul de la Smârdan" impresiona a todo el mundo. "Nuestros soldados son valientes y juro que me apetecía venir a dibujar aquí, en este baño de fuego... [...] Podría pasar que quedara algo de mi obra que recordara más tarde al mundo entero que el soldado rumano no protestó ni ante las balas, ni ante la polenta."

Atacul de la Smârdan - ( Fuente foto: Internet )

El 21 de julio de 1907 moriría en su casa de Câmpina dejado su último cuadro Întoarcerea de la bâlci sin acabar.
Decía el gran pintor: "La flor tiene que ser delicada, no frágil. Y húmeda y limpia, blanda, recién coloreada, para conservar en el lienzo y la luz, también la savia. Y esto no se hace solo con la pintura del tubo”.

Autoportret, Nicolae Grigorescu - ( Fuente foto: Internet )

Fuentes artículo: Internet
Fuentes fotos: Internet

Liana Mânzat,
Periodista, Escritora
( Rumanía/España )
Traducción: Alexandra-Mirela Ion







lunes, 7 de agosto de 2017

Ion Creangă

Fuente fotografía: Andrei Stroe
 https://issuu.com/jpellicer/docs/edicion59

Ion Creangă nació, según lo que dijo él, el primer día del mes de marzo del año 1837 en Humulești, Principado de Moldavia, Rumanía.
La verdad es que se desconoce la fecha exacta del nacimiento del autor rumano.

Desde 1855 hasta el 1859 realiza los cursos del seminario, y después, consiguiendo el diploma, vuelve a su pueblo natal. Se casa más tarde en Iași con Ileana, la hija del cura Ioan Grigoriu de la iglesia Sfinții 40 de Mucenici en Iași, convirtiéndose en diácono de la misma (26 de diciembre de 1859).
El 19 de diciembre de 1860 nace su hijo Constantin.
En 1864, Creangă entra en la Academia Vasiliana de Trei Ierarhi, donde tuvo como maestro a Titu Maiorescu. Éste lo aprecia mucho y lo nombra educador en la Escuela Primaria nº 1 de Iaşi.
Tras 12 años siendo maestro y diácono en diferentes iglesias de Iaşi, es excluido definitivamente del clero (10 de octubre 1872), debido a que abandonó a su mujer, disparó con una escopeta a las cornejas que ensuciaban la Iglesia Golia y se cortó el pelo como un profano, cosas consideradas incompatibles con el estatuto de diácono. (En 1993 fue readmitido post mortem en el clero). Tras la exclusión del clero, el ministro Tell lo destituye también del puesto de maestro, pero la llegada de Titu Maiorescu al Ministerio contribuye a su vuelta a ese puesto. Ha colaborado en la elaboración de cuatro libros escolares, entre los cuales se encuentra también un “Abecedario” (1868).

En 1873 acaba su proceso de divorcio y su hijo de 12 años se le entrega a él. Buscando una casa en la que mudarse, eligió una vivienda en la barriada Ţicău. ( en la foto )
 
Fuente fotografía: Andrei Stroe

En 1875 conoce a Mihai Eminescu, siendo hasta hoy el genio de la poesía rumana, que en ese entonces era inspector escolar en Iaşi y Vaslui, con el que entabla amistad. Entre 1875 y 1883, a insistencias del poeta, escribe sus obras más importantes.

Ion Creangă forma parte, junto con otros autores, del realismo literario.
Considerado una figura prominente de la “primera promoción de los campesinos”, Creangă deleita incluso a día de hoy con su encanto dialéctico en el que escribió su obra entera que abarca anécdotas, literatura infantil, erótica, fábulas, cuentos, fantasía, lírica, memorias, novela, sátira, boceto literario.

Escritor, teólogo, autor de libros de texto escolares, poeta, político, Ion Creangă es un “dramaturgo disfrazado de escritor”, un monologuista, siendo su idioma en verdad el idioma de los héroes”, según el crítico George Călinescu en ”Istoria literaturii române”.

El poder del autor Ion Creangă de crear personajes sobretodo en el sentido de la autenticidad, se observa especialmente en “Amintiri din copilărie”, siendo todo arrancado de la vida cotidiana, real, “los hechos descritos siendo auténticos pero típicos, sin profundidad”, citando al crítico G. Călinescu.
En los cuentos todo es simbólico y universal, Ion Creangă utiliza los mismos procedimientos que La Fontaine, siendo los animales representados mediante símbolos-caricaturas con rasgos morales humanos.
En la novela se muestran observaciones morales milenarias, ya que en “Soacra cu trei nurori” aparece el eterno conflicto entre la nuera y la suegra; el cuento “Capra cu trei iezi” remarca el amor materno, “Dănilă Prepeleac” muestra que “el tonto tiene suerte”, ”Punguța cu doi bani” nos cuenta sobre las parejas de ancianos que ya no se entienden, encontrándose siempre con conflictos, “Povestea porcului” habla del poder del amor de una madre que ve a su hijo como a un “Príncipe Azul”, sin importar cómo sea él en realidad.

La obra representativa del escritor, “Amintiri din copilărie” nos cuenta sobre el destino de un hijo de un pueblerino, un niño cualquiera que probablemente seguirá el mismo camino en la vida que los que se la han dado, sin nada espectacular, nada fuera de lo común, todo establecido desde antes según leyes y reglas estrictas hechas para mantener en equilibrio un mundo, el mundo del hombre simple y su lazo con la tierra, con los seres vivos que lo rodean, con su casa, su familia, sus costumbres y tradiciones, valores heredados desde los principios.

“Todo lo que normalmente es trascendente en el cuento, Creangă trae a la tierra y lo encoge, incluso Dios y el San Pedro parecen ser de Humulești”, afirma G. Călinescu en el análisis de la obra del gran escritor rumano, que hasta el día de hoy sigue siendo un referente en la historia de la literatura rumana y del cual lenguaje limpio, el habla simple y expresiones pueblerinas le han traído el nombre de “autor poporal”.
Los personajes de Ion Creangă tienen un habla simple, sin importar si son hombres corrientes o emperadores, burgueses.

Como Anton Pann, pero con más espontaneidad, Creangă nos trae en sus obras mucho léxico pueblerino, pero especialmente proverbios, refranes, que constituyen sus supuestos pueblerismos. El placer que despierta el escuchar sus obras es de refinamiento erudito y para nada de orden folclorista, y su comparación con Rabelais, Sterne y Anatole France, por muy paradoxal que pueda parecer, es legítima. El prejuicio de que el autor libresco tiene que ser obligatoriamente un humanista hace que Creangă sea difícilmente admitido como erudita, haciendo olvidar que existe una ciencia oral, que puede ofrecer los mismos citados que los libros.” (G. Călinescu - ”Istoria literaturii române”).
 
Fuente fotografía: Internet (Imágen de Ion Creangă en una estampilla, en la República de Moldavia).

El escritor Ion Creangă muere el 31 de diciembre de 1889, en su casa de la barriada Ţicău. Es enterrado el 2 de enero de 1890 en el cementerio Eternitatea de Iaşi.

Liana Mânzat
Periodista – Escritora
Traducción: Alexandra-Mirela Ion
(Rumanía/España)

Fuentes: George Călinescu, ”Istoria literaturii române”
Internet